Por: Linda Acosta
No es solo una batalla contra los pueblos,
es una afrenta contra toda la humanidad,
por cada ángulo que se mire,
la rueda gira en espiral.
La otredad es negada,
pero el giro nos reúne;
la diversidad legitima el mapa vivo de la especie:
la narrativa de la realidad
es cada cuerpo vivo y su viva mirada.
Puedo pensar diferente a ti,
pero el dolor no nace de la cobardía;
puede que sientas diferente a mí,
pero la razón germina del balance,
trayendo alguna alegría.
¡Con versos de gran alcance!
El principal opuesto de las diferencias es el patriarcado,
sistema que defeca en sí mismo,
devorándose en cada batalla,
negando la rica infancia y abriendo así un abismo.
Roturas se vuelven ovillo,
y en cada puntada del vasto zurcido:
mientras las violaciones acechan en casa,
ruge la niña de Gaza;
mientras se comete infanticidio,
la gente grita contra el genocidio.
Las bombas caen,
la inflación sube,
algunas noticias distraen.
Mas los vientos traen,
entre polvo y escombros lo innegable del amanecer:
una flor insiste en volver.
Las mujeres tejen, trenzas, relatos,
memoria y llanto;
nuestros hilos sostienen el mundo,
haciendo de la amistad un lugar fecundo.

Soy Linda Acosta, también conocida como @linda.utopia. Poeta, escritora y curadora de tránsitos simbólicos. Me formé como socióloga, soy máster en Relaciones Internacionales y realicé estudios de doctorado en Ciencias Sociales. Mi obra explora las intersecciones entre ritual, memoria, autogestión, lenguaje y la geografía como tierra viva.

