Por: Ángeles Sanlópez
Mañana es mi examen de grado
y, si todo sale bien,
seré doctora.
Pero esta noche
no puedo dejar de pensar
en las mujeres de mi familia.
Y entonces me pregunto:
¿qué hace una
con tanto saber?
¿Para qué sirve un doctorado?
No lo sé.
Lo único que sé
es que cuando terminé la maestría
yo quería seguir.
Seguir investigando,
pensando,
escribiendo
historia de las mujeres.
Deseaba ser feliz.
Deseaba vivir no solamente para trabajar.
Deseaba mirar cómo investigaban otras,
aprender de otras,
cuestionarme,
convertirme en otra.
Porque disfruto leer.
Escribir.
Pensar.
Aprender.
Y me pregunto:
¿qué hay de malo en eso?
¿Qué hay de malo
en que una mujer de Chimalhuacán
venga a la gran Ciudad de México
a estudiar?
¿Qué hay de malo en mi acento?
¿En mi código postal?
¿En mi clase?
¿En la distancia
que tuve que recorrer
para llegar hasta aquí?
Yo quería aprender.
Quería sacarle provecho
a que me dejaran estudiar.
Cuando papá accedió
a dejarme estudiar,
me sentí la mujer más dichosa
y también la más miedosa.
¿Cómo iba a andar
por la gran ciudad
si apenas salía de mi municipio?
Pero vine.
Y aprendí a andar.
Y leí.
Y escribí.
Y pregunté.
Y dudé.
Y volví a preguntar.
Y ahora sé
que yo no soy la periferia de nadie.
Yo soy de Chimalhuacán.
De ahí traigo
la voz,
las preguntas,
la necesidad de aprender.
De ahí traigo
esta sed de conocimiento
que todavía no sacio.
Quizá un doctorado
no sirva para cambiar el mundo.
Quizá la poesía tampoco.
Quizá estudiar tanto
no tenga una utilidad
que pueda explotarse.
Pero a mí
me ha servido para vivir
una vida que también quería.

Nací en Chimalhuacán, Estado de México. Soy aprendiz entusiasta, historiadora, escritora, editora, tallerista y candidata a doctora. He publicado cuentos, relatos y textos académicos en medios digitales e impresos. Con «El llamado» obtuve una mención honorífica en el XXXIX Premio Nacional de Cuento Fantástico y de Ciencia Ficción (2023). Tengo experiencia en la coordinación de proyectos colaborativos digitales y actualmente co-coordino Especulativas y soy fundadora de Histórikas, espacios en los que organizo círculos de lectura,
cursos y talleres. Escribo por gusto, placer y necesidad.

