Por: Natividad Flores Pelayo

Me convertí en lectora gracias a mi curiosidad. Cuando era niña leía poco, me llamaba la atención la portada y el título intrigante que tenía. Después conocí a mi amigo Morgan, gracias a él leía bestseller, historias cargadas de osadías, ingenio, mucha imaginación y que me hacían conocer otros lugares tan solo viajando por mi mente. Luego, me encontré a los clásicos; Julio Verne, Alejandro Dumas, Oscar Wilde, Emily y Charlotte Bronte, Jane Austen, Miguel de Unamuno, Mary Shelley, Bram Stoker, Tolstói, Dostoievski, entre muchos más, con ellos quedé profundamente sorprendida de su ingenio, creatividad y visión, su brillantez, su soltura y todos los conocimientos que aportaron a mi intelecto. Y se puso mejor cuando conocí a mi gran amigo Noel, en su círculo de lectura, ahí descubrí el universo de los géneros literarios; la poesía, la crónica, la novela gráfica, el ensayo, además de la novela, el cuento y el teatro.

Cada día me enamoro de los libros, encuentro placer en la lectura. Desde ahí, dentro del libro, conocí diferentes personalidades, lugares, formas de pensar, de actuar, de solucionar, de percibir el mundo, de vivir. Me di cuenta de que existen diversas experiencias de vida porque cada persona es única. Al mismo tiempo acrecentaba mi vida espiritual, aprendí a no juzgar, a no dar todo por hecho, a no idealizar, a no esperar, a aceptar, a no ser cerrada y a expresarme con toda claridad y libertad. Mi percepción se amplió. Y aquí también conocí a grandes escritores espirituales que me ayudaron a cambiar mi comportamiento y a crecer como ser. La lectura fue mi maestra de vida.

Sin embargo, en este camino, entre la lectura y lo espiritual, me encontré en la poesía. También, desde pequeña, me fascina la música, desde ahí la tengo impregnada en la sangre. Así que empecé a soltar la mano para escribir y como si fuera una varita mágica, mi mano escribía sola, alguien escribía a través de mí. Y aún lo hace. Yo me dejo guiar, soy ese canal de conexión para expresar con palabras las verdades más ocultas y que llevan un misterio dentro.

Por otro lado, el milagro de la lectura en mí fue reconstruirme, a formar mi identidad, a que floreciera el verdadero ser que vino a la tierra, a habitar este mundo, compartirlo con los demás y a dejar testamento de mi paso por este espacio.

Mi nombre es Nat Flores. Soy poeta, he publicado mis obras en revistas y páginas literarias electrónicas, he participado en ferias virtuales del libro en diferentes países de la Confederación Internacional del libro y en ferias regionales del libro de manera presencial. Coautora en la Antología Humanos en concierto en conjunto con el círculo de lectura Butaquito café y en la Antología: ¡Alto a la guerra! ¡Todos queremos paz! de la CIELAC.

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