Por: Deyanira Esquivel

La primera lectura que escuché o leí, ya no la recuerdo. Seguro fue en mi lugar favorito.

Apenas tenía cuatro años cuando en el kínder conocí el rincón de los

Libros

Entonces prefería leer a socializar con las demás

Compañeras (os) de clase. La profesora lo relató en el reporte bimestral. Karlita,

Tenía predilección por la lectura. Después de realizar las actividades, se sentaba al fondo y 

Unos libros la acompañaban en su espera.

Rápidamente pasaba el tiempo y llegaba su mamá por ella. En ese tiempo, ella

Aprendió a leer en voz alta y comunicó su pasión.

En mis primeros días de escuela siempre disfruté el privilegio de abrir, hojear y oler

Nuevos libros de texto. A mis

Manos llegaron lecturas memorables -como la niña bonita e

Inmensas como la leyenda de los volcanes- que acompañaron mis tardes. Entre

Volúmenes de cuentos, novelas e historias me permití

Imaginar el pasado; viajar al futuro y vislumbrar el

Deleite de los días, de las letras, del conocimiento, del saber de Deya, la adulta lectora,

Agradece haber probado la manzana de la lectura en aquel rinconcito de lectura.

Nací en año mundialista, por eso vivo, siento y disfruto estar entre libros y aconteceres deportivos. Soy mexiquense y desde la zona metropolitana me sumerjo en las palabras para conocer otras latitudes y contextos. Elijo escribir la deleitada historia de mis días para comunicar lo que yo vi.