Por: Chambrit4s

Abres los ojos dentro del disparo, la bala
no te atraviesa, se detiene, se abre como
una boca de pez y te escupe un mar de mariposas
negras que te envuelven. Respiras
pólvora y miel. Los edificios sangran
y en sus heridas brotan alas de hojalata
que nunca aprendieron a volar. En seco:
“Aquí la muerte es sólo un cambio de piel”.
Cadáveres se levantan como tallos de girasol
y miran hacia el sol que ya no existe.
Sus bocas se llenan de abejas que fabrican miel
con el recuerdo de los gritos. La miel gotea y
nadan peces hechos de balas oxidadas.
Un silencio te cubre. Dentro de él, miles de versiones
de ti caminan en direcciones opuestas:
uno llora, otro ríe, otro se come su propio corazón
y lo encuentra dulce.
No huyes. Te detienes. Cierras los ojos.
La bala que nunca te mató
termina de abrirse como una flor en loto.

Eres la única forma de vida
que sigue creciendo hacia abajo,
hacia la tierra que ya es útero.
Hay un mundo entero donde la violencia
es solo el ruido de fondo de una canción
que todavía no termina de escribirse.
Y tú, por fin, cantas.

Yucateca Ochentera, mi labor radica en las artes visuales, el diseño editorial y las letras, he participado en revistas y libros como el de Pájaro de Fuego, Letras en Rebeldía, Navegaciones Zur, Camino Blanco, Revista Delatripa, Revista Canek, Revista Común, entre otros. También pueden encontrar mis escritos en la antología del colectivo El circuito literario de península a península “Feminismo en las letras” y en el colectivo Mandala 2025 y 2026. Me conocen mejor como Chambrit4s.

Buscar en Histórikas

Publicaciones recientes